El - Y yo 8 que te quiero.
Ella - Siete.
El - Siete.
... he aquí mi blog... producto de un Sábado aburrido, de unas coincidencias que en principio iban a ser bastante remotas, y en definitiva, de mi savia natural literaria, supongo... y este título es mi presente y mi epitafio: todo lo que necesito, aunque no todo lo que creo necesitar ...
Siento más que nada el aire
Aun en el espacio quieto
Siento más que nada el aire
Y después del aire, el viento
Siento tu sombra y la mía
Cayéndose sin aliento
En la cima de mi pecho
Donde el abrigo contengo
Siento más que nada el aire
Pero el aire yo no quiero
Me basta con tu sofoco
Con tu sudor y tú anhelo
Siento más que nada el aire
En mitad de este desierto
Siento la bruma y la brisa
De tus brazos siento el vuelo
Y entre cimborrios y estrellas
Siento niebla y tengo miedo
Siento más que nada el aire
Metiéndose entre tus huecos
Haciendo suaves caricias
En tus pies y en mis cabellos
Siento más que nada el aire
Sentirlo más ya no puedo
Se equivoca, se retuerce
Vuelve a mí, se va de nuevo
Siento más que nada el aire
que ha vaciado mi cuerpo.
Siento más que nada el aire
Que es huracán de ti preso
Siento más que nada el aire
Por el que volar no puedo.
El chocolate delicioso y su santísima epicatequina La epicatequina, un compuesto en el brebaje de cacao natural que beben los indígenas de la etnia Kuna de Panamá. Esa sustancia... la epicatequina... Hollenberg señaló que los indígenas Kuna consumen hasta 40 tazas de la bebida a la semana. Como resultado, cuatro de las cinco enfermedades más letales, los ataques apopléticos, los paros cardíacos, el cáncer y la diabetes, se reducen a sólo 10% por ciento entre los miembros de ese grupo étnico.
La epicatequina podría librarnos de 4 de las 5 enfermedades más comunes en el mundo occidental... buena razón para comer chocolate…
De charol
blanco... pero va en
verde para tí
